La ludopatía es un trastorno muy común en nuestra
sociedad, pero poco tratado desde el punto de vista psicológico, a este tipo de
personas se tilda, como gente viciosa solamente, sin saber el problema
individual y familiar que provoca.
Esta se define como un impulso irreprimible de jugar ciertos juegos en
especial y el más común el casino a pesar de ser consciente de sus
consecuencias, pero consiente del deseo de detenerse, afecta la vida diaria del
individuo y su entorno familiar, ya que la alimentación y el sexo pasa a ocupar
un lugar secundario en el diario vivir de la persona ludópata.
La American Association Psychiatric, lo considera como un trastorno del control
de los impulsos y por lo tanto este tipo de anomalía no es considerada como una
adicción.
El juego patológico se clasifica en el DSM-IV-R en trastornos del control de
los impulsos, que también incluyen la Cleptomanía (ladrón compulsivo),
Piromanía (trastorno del control de los impulsos, interés por el fuego, cómo
producirlo y observarlo) y la Tricotilomanía (hábito o comportamiento
recurrente e irresistible dirigido a arrancarse el propio cabello o los vellos
de distintas zonas del cuerpo), en los que estaría implicada la impulsividad,
pero no presenta comorbilidad con estos trastornos.
La Sociedad Americana de Psiquiatría (APA), incluye al juego por primera vez
como trastorno en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos
Mentales, en su tercera edición (DSM-III), De acuerdo con el (DSM-IV), el juego
patológico se define actualmente de manera separada a la de un episodio
maniaco, sólo cuando el juego se da de forma independiente de otros trastornos
impulsivos del pensamiento o del estado de ánimo entonces se considera como una
patología aparte.
Harvard Medical School División and Addictions se generó un experimento en el
que a los sujetos se les presentaban situaciones en las que podían ganar o
perder dinero, en un entorno que simulaba un casino, y las reacciones de los
sujetos se medían utilizando una técnica de neuroimagen muy similar a la
Resonancia magnética nuclear, Y de acuerdo con el Doctor Hans Breiter, director
del Centro de neurociencia del Hospital de Massachusetts, se pudo observar que
las recompensas en metálicos o fichas, durante el juego producía una
activación cerebral importante, al que presenta una persona adicta a la
cocaína.
El ludópata a medida que se acumulan las deudas, pueden recurrir a soluciones
desesperadas para recuperar el dinero perdido a través del juego. La presión de
los problemas lo lleva a cometer pequeños hurtos, o pedir nuevos créditos,
paracubrir las deudas más difíciles de ocultar. La existencia de posibles
hechos delictivos va a depender de las circunstancias del momento para
cometerlo y de la personalidad base del afectado.
Desde el enfoque psicológico, este trastorno trae consigo consecuencias muy
difíciles para el desenvolvimiento social y familiar de la persona, ya que
puede sufrir de depresión, ansiedad, (consecuencia de los fuertes niveles de
estrés), puede desarrollar ideaciones suicidas por desesperación y además pude
llegar a ser afectado por TDAH, temporal si no recibe tratamiento a tiempo y de
manera adecuada.
En un estudio realizado en EEUU, en el año 1991,se determinó que el 10% de los
jugadores varones estadounidenses eran jugadores compulsivos, y que además de
eso sus relaciones de pareja eran muy poco duradera, porque se casaban hasta
tres veces, solo el 2% de los jugadores se habían casado más de dos
veces.
La ludopatía desde el punto de vista de la prevalencia, aproximadamente
el 0.6% de la población estadounidense tenía problemas
con el juego, el mismo porcentaje que en 1999. La mayor prevalencia de
ludopatía se encontró entre los participantes en apuestas por diferencias muy
marcadas entre los jugadores.
En la actualidad a través de los datos científicos que hay, la ludopatía es una
tendencia interna y que los ludópatas tienden a arriesgar dinero en cualquier
juego disponible, más que en uno en particular, generando además ludopatía en
otros individuos que, de otro modo, serían normales.
Henry R. Lesieur, un psicólogo clínico y consejero certificado en los
juegos de azar, ha estado involucrado con problemas con el juego y las
adicciones desde hace 30 años, primero como investigador reconocido a nivel
internacional, y más recientemente, como terapeuta.
Un instrumento que Lesieur desarrollado, el South OaksGamblingScreen, está en
uso en los seis continentes y ha sido traducido a más de 35 idiomas. Ha hablado
sobre el juego patológico y ha entrenado a otros terapeutas sobre cómo filtrar,
evaluar y tratar a los jugadores patológicos en 15 estados, Canadá, el Reino
Unido, España, Australia, y Nueva Zelanda. También ha sido consultor en temas
legales relacionados con el juego patológico en varios tribunales estatales
y en tribunales federales.
Trata a los jugadores patológicos, esposos, compañeros y padres de familia en
el Programa de Tratamiento de juego de Rhode Island en sesiones individuales y
conjuntas
Existen una gran variedad de tratamientos para el juego patológico que incluyen
el consejo, los grupos de autoayuda y la medicación psiquiátrica. Sin embargo,
no se considera que ninguno de estos tratamientos sea el más eficaz, y no se ha
aprobado ninguna medicación por parte de la FDA para el tratamiento del juego
patológico.
Jugadores anónimos, es un tratamiento comúnmente utilizado para la ludopatía.
Modelado con base en el tratamiento de Alcohólicos Anónimos, utiliza un modelo
en 12 pasos que hace hincapié en un enfoque de ayuda mutua.
La terapia cognitivo-conductual reduce los síntomas y las urgencias
relacionadas con el juego. Este tipo de terapia se centra en la identificación
de los procesos mentales relacionados con el juego, las distorsiones cognitivas
y del ánimo que incrementan la vulnerabilidad al juego incontrolado. Además,
esta terapia,utiliza técnicas de adquisición de competencias orientadas a la
prevención de las recaídas, asertividad y rechazo del juego, resolución de
problemas y refuerzo de las actividades e intereses inconsistentes con el juego.
Enfoque Familiar
¿Qué sucede con la mujer y los hijos del
ludópata?
En principio, es importante acotar que las parejas de los jugadores
compulsivos, al igual que los propios damnificados, necesitan ayuda y guía para
aprender a manejar, las situaciones que se presentan y manejar el estrés que
producen estas situaciones sumamente desagradables y estas ayudas se dan
solamente bajo la dirección de profesionales altamente capacitados para la
tarea, ya que la ludopatía se encuentra entre una de las adicciones más altas
en nuestro país.
La familia según el enfoque sistémico, es un sistema abierto de asignación de
significados y las conductas de sus miembros deben ser entendidas en el
sistema común de significado que la familia crea, de tal manera que, cada
conducta, aún la de la ludopatía u otra patología, tendrá una función y un
sentido en el mantenimiento y funcionamiento de la familia. Evidentemente un
problema como el juego patológico produce problemas, en el entorno familiar
deteriora las relaciones entre sus miembros y cambia el funcionamiento de la
misma.
LA MUJER Y LOS HIJOS DEL LUDÓPATA
El impacto de la ludopatía en este sistema incide
en el bienestar de los vínculos relacionales de la familia (pareja, padres,
hermanos, tíos).Las constantes dificultades económicas causan perjuicios y
fricción dentro del ámbito familiar. Casi siempre la pareja experimenta un
sentimiento de traición, ira o desesperación, puede sufrir estrés, relacionado
con ciertos desórdenes. En estudios realizados a esposas de ludópatas se descubrió
que la mayoría informaba acerca de varios síntomas psicosomáticos y físicos
(dolor de cabeza, problemas gastrointestinales, sueño perturbado, malestares
generalizados, por los cuales consultaban a un facultativo). Deterioro de las
relaciones sexuales por falta de comunicación y sentimiento de traición,
tensión constante, ira, sentimiento de culpa y baja autoestima.
También en situación de trabajo grupal, muchas mujeres cuentan que aún aman a
sus parejas, y los ven como personas maravillosas y afectivas expresando que:
"Si sólo dejaran de jugar la relación sería buenísima". Seguramente
esto explicará porque muchas mujeres permanecen al lado de su pareja soportando
la relación a pesar de las múltiples promesas rotas sobre dejar el juego.
Vamos a tomar como ejemplo la versión de María, pareja de un jugador compulsivo
que nos dice lo siguiente (el nombre es ficticio).
"Mientras el juego sigue, las peleas en el hogar se siguen dando
frecuentemente.
Aparecen los conflictos, como resultado del
estrés causado por los problemas financieros, y las mentiras para ocultar que
el juego continúa. Mis hijos sufren considerablemente y se ven expuestos a un
clima de tensión constante, peleas y hostilidades que los conduce a tener un
mal comportamiento y conducta". (Los efectos del juego, en niños aún no
han sido estudiados profundamente, pero se comprende la reacción de los mismos
ante dichas peleas familiares: separación de sus padres, el niño muestra
confusión, depresión y un sentido de poco valor por sí mismo, generalmente
estos niños necesitan tratamientos psicológicos para superar dichos síntomas).
Tratamiento de la ludopatía en el ámbito familiar desde la perspectiva del
trabajo social
La conducta de juego compromete, rompe o lesiona los objetivos
personales, familiares o profesionales del ludópata. Dado que tanto las causas
como las consecuencias de la ludopatía tienen un carácter multidimensional y
afectan directamente al ámbito de la familia, es preciso que su tratamiento se
lleve a cabo desde una perspectiva multidisciplinar, siendo de vital
importancia la intervención del Trabajo Social, y mediante un enfoque integral,
cuyo alcance transcienda al ludópata, abordando, además, la problemática
familiar. El dispositivo en el que se trata el caso que se expone a continuación
es una ONG especializada en el tratamiento de la ludopatía.
Enfoque Social
La humanidad mantiene la capacidad de jugar más
allá de la infancia. Por tanto, el juego ha ocupado un lugar importante
en el seno de toda cultura, sociedad y extracto social. Cumple funciones
generales esenciales en el desarrollo y aprendizaje de todo ser
humano, al proporcionar diversión, satisfacer
necesidades afectivas y estimular la socialización. Pero cuando el
jugador no puede resistirse y comienza a jugar de forma impulsiva y
descontrolada, cometiendo actos ilegales y arrastrando conflictos
en diversas áreas de su vida, se convierte en un jugador patológico
o ludópata.
La ludopatía no respeta sexo, edad o estatus socio económico, sino que
extiende sus garras a toda la sociedad. Entre los factores ambientales,
socio- cultural y externo que pueden conducir al juego patológico, nos
encontramos con la presión social que invita al consumismo; hace de los
jugadores unos insaciables consumidores de emociones (codicia,
exaltación, escapatoria...). La inconsistencia en disciplina familiar
(permisividad o rigurosidad). Situaciones de disponibilidad de dinero
recientemente adquirida y de tiempo libre, así como también, dificultades a
nivel económico y emocional. Siguiendo el mismo orden, la
dependencia al juego comienza a ser perdurable cuando el adicto
frecuenta cada vez más los círculos viciosos y los estímulos visuales y
auditivos del juego adquieren para éste propiedades
incitadoras.
Algunos rasgos de la personalidad asociados a la edad presentan factores de
riesgo de sufrir este trastorno en las diversas etapas de la vida,
así las personas más jóvenes tienen mayor tendencia a la impulsividad y a
buscar sensaciones que actúan como precipitante de la adicción al
juego, por su parte las personas mayores tienen mayor tendencia a la
angustia y preocupación y juegan por armonizar estados emocionales.
No obstante, la edad de inicio en este trastorno
es cada vez más temprana y según investigaciones realizadas en los últimos
años, la adicción a las compras por partes de las mujeres presenta
síntomas muy similares a la adicción al juego, también en ambos
sexos se ha incrementado la adicción a los juegos online. En
nuestro país no se han realizado investigaciones sobre los alcance de la
Ludopatía, pero sin temor a especular consideramos que entre el 10
y el 15% la población adulta de nivel socio económico bajo y medio,
participa en juegos de azar con la creencia de que algún día su vida va a cambiar.
Consideramos que con la orientación y el seguimiento adecuado se
podría disminuir la incidencia de jóvenes y adultos con este
trastorno.
ENFOQUE NEUROLÓGICO
Una mirada desde adentro. Viendo las
descripciones que nos ofrece la literatura el DSM-IV- TR sobre los trastornos
del control de impulso hay una relación descrita y bien documentada sobre el
enfoque de la ludopatía, ahora le daré un giro desde el punto de vista de la
neurobiología de la adicción, los neurotransmisores (circuito de la recompensa),
una hojeada a los sustentos de la neurociencia y finalmente abordare un debate
ancestral de la herencia y el medio ambiente y la incidencia en la ludopatía.
Empecemos con los neurotransmisores, los cuales son sustancias químicas que se
encargan de la trasmisión de las señales desde una neurona a otra a través de
la sinapsis.
Las neuronas son las células del sistema nervioso central cuya función nuclear
es la excitabilidad eléctrica de su membrana plasmática.
Circuito de recompensa: es una red de neuronas que produce una sensación
placentera que se puede activar con acciones naturales como comer o beber al
igual que ocurre con el uso de las drogas.
El proceso descrito operacionalmente, usando como intermedio la dopamina
(hormona del bienestar), esta tiene un efecto en cuatro puntos en el cerebro:
A-núcleo acumbens.B-el Septum.
C-la amígdala.
D-la corteza pre frontal.
La convergencia de estos cuatro puntos activa el hipotálamo, el cual es el
centro de las reacciones emocionales. Hablemos un poco de la dopamina (si
hay deficiencia) esta pertenece a los neurotransmisores inhibitorios, lo cual
significa que cuando encuentran en su camino a sus receptores bloquea la
tendencia de esa neurona a disparar. La dopamina está íntimamente asociada a
los mecanismos de recompensa (descrito más arriba). Su función principal es la
energía mental, atención, control de impulsos, motivación y determinación. Hago
este preámbulo ya que estamos tratando un trastorno de control de impulso y
estas informaciones generales nos ayudan a situar el texto en su contexto.
El cerebro adicto
Lo que las neurociencias han contribuido a
nuestro entendimiento del comportamiento humano es verdaderamente
extraordinario y portentoso, ya que hoy es bastante familiar ver como los
humanos son ente de estudios profundos en laboratorio los cuales conectados a
escáneres registran nuestras actividades por medio de impulsos eléctricos, que
registran y analizan nuestros pensamientos más íntimos, descifrando con
precisión quirúrgica cuales son las áreas de nuestro cerebro que median en una
acción determinada.
En resumen los neurocientíficos y por ende las neurociencias han adquirido, en
las últimas décadas, una importancia capital, ya que a mayor conocimiento mejor
planeación y además sean podido describir y articular campos de investigación
que hasta ahora eran insondables o atribuidos erróneamente a otros procesos
carentes de pruebas fehacientes, y en sentido general aporta un marco teórico a
investigaciones futuras en todos los campos.
Herencia y medio ambiente
Por último abordare una discusión milenaria, con
la cual tratare de arrojar luz con el tema que nos ocupa desde estas dos
ópticas y al final dejare que cada cual, habiendo revisado una que otra
literatura se forje su propio criterio.
Para los que defienden la herencia apuntan que las adicciones (incluyendo la
ludopatía) es cuestión de genes y me auxiliare en un texto fundamental que
aborda este tema desde la psicogenealogia en el libro ¨ mis antepasados me
duelen ¨, cuya idea central es demostrar en sentido amplio que lo que somos hoy
es producto de nuestros ascendentes.
Los que defienden la teoría del medio ambiente se basan en el aprendizaje como
fuente primaria e inagotable, es decir, que si el individuo se desarrolla en un
ambiente de jugadores es altamente probable que desarrolle una conducta
ludópata. ¨ hijo de gato caza ratón ¨.
Basta con revisar la literatura de Albert Bandura y la teoría social cognitiva,
en cuyo contenido encontramos lo que el cual llamo aprendizaje observacional o
vicario, por citar un texto.
Expuesto todo esto, podemos argumentar que las neurociencias son la
fuente principal a la hora de argumentar sobre un comportamiento individual o
comunitario. Es bueno revisar algunos textos sobre las neuronas espejos y otros
autores que revelan datos sorprendentes del comportamiento humano y animal.
ENFOQUE
RELIGIOSO
El juego es una forma de codicia
Aunque la Biblia no dice literalmente: "NO JUGARÁS", si nos da
referencia sobre las malas prácticas que dañan nuestra relación tanto con Dios
como con el prójimo. La Biblia dice: "NO CODICIARÁS" (Romanos.
13:9).
A Dios le interesa que exista un balance o
estabilidad dentro del núcleo familiar, algo que se ve amenazada por un
ludópata, ya que afecta directamente a sus seres queridos sin la intención.
Dios quiere que el hombre trabaje. Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso
en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase", Génesis. 2:15.
Semejanzas entre la codicia y el juego
1. La palabra "codicia" quiere decir: "apetito desordenado de
riquezas". Viene de la palabra griega EPITHUMEO, la cual quiere decir
literalmente: "fijar el deseo sobre (epi, sobre thumos, pasión).
2. El juego es cuando un hombre o una mujer fija su deseo sobre dinero que no
le corresponde. La palabra "codicia" se puede aplicar perfectamente
al juego porque:
a. El juego patológico es un apetito desordenado que se basa en el deseo de
obtener riquezas rápidamente sin trabajar. Desde el punto de vista
religioso el hombre debe adquirir sus pertenecía por medio del sudor de
su frente.
b. El juego es un apetito desordenado de riquezas porque hace que uno pierda el
dinero que tiene con la esperanza de recibir una cantidad más grande de dinero
que no le corresponde.
c. El juego se basa en la meta de ganar al costo de los demás. Es una forma de
aprovecharse de la pérdida de otros.
El juego patológico daña a toda la familia - "Nadie puede calcular la
pobreza y miseria que traen para sí mismos y sus familias los que se han
enviciado con el juego. La casa se deshace, los víveres escasean, las deudas
inmensas se acumulan, mientras el sueldo es malgastado. Se pierden los
valores espirituales que deben regirse en el círculo familiar: respeto,
obediencia, sumisión, compañerismo, y sobre todo el amor.
TRATAMIENTO
Como tratar a un ludópata:
1) Reconocer la adicción. Si tienes un ser querido que padece ludopatía es
difícil que reconozca su adicción, y por lo tanto que pida ayuda. Es por ello,
que debes estar atento a ciertos comportamientos en relación al juego. En estos
casos, debes concurrir en primera instancia a un profesional de la psicología
para que elabore un tratamiento adecuado para sobrellevar la adicción y su
rehabilitación.
2) Tratar de hablar con él acerca de su enfermedad. Coméntale del tiempo que
pierde en los bares jugando, casino u otros sitios de juego, de su actitud
frente a la gente que lo rodea, de su estado de ánimo irritable y ansioso, y de
las continuas mentiras respecto al tema. Es necesario que él tenga conocimiento
de lo que está ocurriendo, ya que muchas veces están inmersos en ese círculo
vicioso que no les permite ver con claridad.
3) Reconoce a la ludopatía como una patología. Para ayudar a una persona que
padece de ludopatía, primero debes comprender que se trata de un trastorno del
cual no tiene autocontrol. Es por ello, que debes tratar de acompañar y apoyar
a tu ser querido en este proceso, fundamentalmente durante los períodos de
abstinencia al juego. “Tener una actitud positiva ayuda a que todo se
solucione”.
4) Evitar que vuelva a caer en el juego. Evita que no vaya a casinos, bingos o
cualquier otro establecimiento dónde se practiquen estos tipos de juegos. Así
como limitar al máximo el acceso a tarjetas de créditos, cuentas
bancarias y todo aquello que le permita acceder a dinero para el juego. También
controla el ingreso que hace a Internet, para evitar los casinos y apuestas
online.
5) Estimula las actividades recreativas y hábitos saludables. Las personas que
padecen ludopatía tienden a ser muy ansiosos, es por ello que es conveniente
favorecer la realización de actividades que fomenten el ocio y la creatividad,
así como una adecuada alimentación y hábitos de sueño. Es importante tratar de
disminuir la ansiedad.
OPCIONES DE ABORDAJE
Enfoques psicodinámicos
Técnicas de modificación de conducta
Terapia cognitiva
Terapia de grupo Grupos de autoayuda
Terapia de grupo cognitivo-conductual
Programas de tratamiento multimodal
Otras cuestiones relacionadas con el tratamiento
1. Objetivo terapéutico: Abstinencia vs. Juego controlado
2. La prevención de las recaídas
Una prioridad en el tratamiento:
1. La prevención